El ganador es... Reseña de la Gran Final del 4X4 TJ Night

Por fin llegamos a la final del 4 x 4, dentro del CECUT se cocinaba un
evento bastante elegante pero nada formal, el cubo se adecuó como una sala que
parecía un set de televisión, había cámaras por todos lados, luces, flashes y
los integrantes de Lux Boreal, que parecen todo un ejército se movían de un
lado a otro para afinar detalles, como es costumbre a las 8 en punto empezó
esta contienda.
Se sube Henry con un peinado diferente, mucho más formal que las veces
anteriores y nos pide disculpas por presentarnos al jurado, ya que los que
asistimos a todas las rondas de semifinales ya habíamos escuchado por cuarta
ocasión quienes eran estos personajes, aun así aplaudimos.
Esmeralda Ceballos, Carlos Gonzales y Terry Williams todos ellos en
trajes de gala. Henry invita a Briseida López a acompañarlo a la dirección de
este programa y de lo que sería una noche bien emocionante. Se sube Briseida en
un jumper largo de color azul y alcanzó a ver de reojo como todos la ven subir,
bellísima, a la tarima del 4x4.
Después de todo este protocolo Henry agradece a los patrocinadores y
presenta la primera coreografía. Es el turno de la CDMX, el antiguo DF del que
muchos fuimos escupidos, trae para nosotros un dueto llamado, Ecos Volar Diez
Mil, inicia y me recuerda a un cuento de Cortázar, esta vez puse muchísima
atención a la construcción de esta coreografía, los pies de ella nunca tocan la
tarima, este equipo de ficción se mueve fluido, constante y con muchos acentos
dentro de la tarima, una gran apertura para el concurso muy característico de
la danza de la ciudad de México, este dueto está perfectamente ejecutado.
Cuando terminan el público aplaude y aplaude y aplaude y a diferencia de la
semifinal en Marko disco, la gente hoy está más relajada.
Esta fue una noche entre Tijuana y el extinto DF, mi corazón se
conmociona por ver a estos dos amores míos debatirse en un duelo de danza, se
suben Briseida y Henry a la tarima y muertos de la risa vuelven a pedir
disculpas por repetir lo que ya nos habían anunciado en noches anteriores. Esta
es una idea surgida en San Diego y adoptada por este lugar como un gran
acierto.
La segunda coreografía corre a cargo de la
ciudad anfitriona, Sin Filtro, creación de Salvador Corona ve nuevamente la luz
en este espacio, no deja de sorprenderme el sofisticado artefacto sobre el que
bailan y el diseño estético, aunque las participantes se vieron un poco
nerviosas, gocé el volver a ver esta pieza. Cuando se termina, la gente chifla,
grita, aplaude y despide a estas concursantes con euforia.
Entonces, la tercera coreografía: Ultralight Beam, los vemos subir
para dejarnos conmover nuevamente por este trío, que es preciso y poco
pretencioso, una de mis favoritas. La gente alrededor observa con mucha
atención y alcanzo a ver como sus gestos se dejan envolver acompasados por la
música. Cuando termina, la gente grita, parece que la mitad del público fue
atraída por este trío y lo hicieron bien. Veo por ahí a Harold que hace un live
stream para todos los que no pudieron asistir al concurso. Ángel Arámbula, - no sé cómo decirlo de forma
elegante - encargado del trapo, repasa la tarima para que esta quede perfecta y
todos puedan subir bajo la misma condición a presentar sus piezas, como
mencione este equipo es un ejército de espartanos dispuestos a todo. También
vemos a Maribel Durazo anunciar que Cuerpos en Tránsito es GRATIS y todos la
corean al unísono mientras ríen, pese a la tensión de la gran final, el público
está bastante atento.
La cuarta obra, Tijuana y las
coordenadas que la sitúan dentro de un mapa geográfico, todo lo que gira alrededor de esta ciudad, de
la frontera más visitada del mundo, es impactante para los presentes,
contundente y arrasadora, me derriba como un golpe de calor y acabo enamorada
la segunda vez que la veo, para todos los foráneos nos hace mucho sentido esto.
Hay mil formas de decir lo que esta ciudad representa, pero siempre genera
mucha nostalgia, esta coreografía no fue la excepción, esta coreografía me
parecía propositiva, divertida, sensible, ágil, algo que querría ver más de una
vez.
Para la recta final encontramos otro dueto, Patricia y Tomás, se
mueven perfectamente dentro de este cuadrilátero, pero como una trágica
casualidad del destino, el elemento con el que bailan se rompe casi al final
del acto y manda a estos dos fuera del cuadrilátero, la gente contiene la
respiración un segundo, todo se pausa pero ellos regresan de inmediato a
terminar con muchísima dignidad dentro de la tarima.
Hasta el momento nada está escrito. La última coreografía es Raised by
Gods, nos meten en un viaje ritual y hacen que el ambiente se transforme en un
lugar cerca del Himalaya en el que no entendemos nada, pero alcanzamos a ver el
simbolismo de fondo.
Todo acaba, han pasado las seis coreografías finalistas y sólo habrá
un premio final, estoy fascinada con la elegancia con la que se desenvuelve
este suceso que para mí es un momento histórico, el tan anhelado concurso ha
llegado a su fin, yo me encuentro incrédula por haber sido parte y cómplice,
mis expectativas fueron superadas por mucho, de la emoción pasé al asombro y
pienso que ya lo vi todo, pero no...
Se aparece un dueto, bastante más relajado que los concursantes a
bailar una pieza divertidísima que lo tiene todo, la gente se ríe y se conecta
de inmediato, mientras Rossy y Joey, el premio al público del año anterior, nos
aligera la tensión de esperar a que el jurado delibere, los integrantes de Lux,
también andan por ahí ajustando detalles, cuidando la logística del evento y yo
observo a todo el mundo pensando qué es lo que debería escribir en esta reseña.
Cuando los jueces se suben, después de mucho tiempo a develar los
premios, reflexiono que un concurso de danza, más allá de coronar a un ganador
absoluto, promueve el intercambio, la crítica y el compartir espacio y tiempo
con personas que igual que todos nosotros, aman moverse.
Observo personas que se dieron el tiempo para viajar, para crear una pieza, mucha gente con ganas
de mostrar lo que piensa, su manera de entender el mundo, el movimiento, la
danza, dispuesta a ser vista, a generar polémica; este ejercicio me dio la oportunidad de
conocer a gente maravillosa, que piensa de muchas maneras y me parece que es un
espacio inclusivo en donde se conjuntan
formas de pensar, algunas en contra otras a favor, pienso que fue justa
la contienda y me regreso muy feliz a casa. Enhorabuena a todos los que
vivieron este evento.
-Andrea Rivera
Fotografía: Malinalli Lopez y Renata Perez
Alumnas de la tercera generación del Centro de Danza y Producción Escénica de Baja California.
www.facebook.com/ANDREARIVERAandCO/
"Todas las actividades de Lux Boreal y el Centro de Danza y Producción Escénica de Baja California, son apoyadas por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes"





Te leí y lo viví todo de nuevo!!! Excelente!!! Me encanta tu ritmo de narrativa!!!
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