NO FUE / YO NATO. Reseñas y notas de lo acontecido el sabado 21 de abril en Cuerpos en Transito

DOS MIRADAS SOBRE UNA EXPERIENCIA  / UNA EXPERICIA, DOS MIRADAS 

El arte no tiene una sóla interpretación. La experiencia con el hecho escénico, tanto en lado de la creación como del público, está cruzada por percepciones e historias personales, ideales, tradiciones, sentires, miradas que determinan la experiencia, y cada experiencia es única e irrepetible. 
A veces podemos coincidir, a veces sólo compartir, una mirada, un imaginario o un sentir que se detona en el acto vivo de la escena. Reseñas y notas de Sajid Rivas Ochoa y Andrea Rivera sobre lo acontecido el sábado 21 de abril en Cuerpos en Transito. 

NO FUE / YO NATO.
CUALQUIER LUGAR ES BUENO PARA LA DANZA, CUALQUIER DANZA ES BUENA PARA DISFRUTAR.  
La noche del sábado en Cuerpos en Tránsito fue una noche de contrastes. Risas y llanto, ligereza y peso, ascensión y caída. 
Arriba en la sala de espectáculos se presento No/Nato de los Innatos: juventud, ímpetu e irreverencia. Abajo en el estacionamiento del CECUT,  presenciamos Fue Yo de Gabriela Medina y Miguel Mancillas: maestría y sutileza, dos seres humanos, dos artistas dispuestos a mostrarse y compartirse. Los primeros tenían algo que decir, nos los dijeron. Los segundos tenían algo que dar y nos atiborraron de imágenes, energía, sensaciones y preguntas, fueron empáticos. Los primeros fueron dictadores, lanzaron preguntas y las contestaron, traían respuestas. Fue Yo, en cambio,  reflejo nuestra humanidad y nuestra vulnerabilidad. 
Ambas propuestas admirables y respetables, nos muestran desde sus investigaciones de movimiento, lenguajes, poéticas y discursos, un trabajo comprometido y responsable. Pero cabe resaltar que dentro de sus propias lógicas y visiones estéticas los alcances de una y otra, son abismales. No en comparación entre ellas, sino en el análisis de sus singularidades. 
No/Nato es una obra convencionalmente contemporánea que no cuestiona las convenciones y las estructuras del hecho escénico y la danza, sino que dice cuestionar y discutir sobre el sentido de la danza. Ironiza y se burla de modelos y estilos dancísticos, pero su propuesta escénica recae en  lo mismos que critica: movimiento gratuito, diálogos que no dicen nada y una intervención con el público que “no viene de ningún lado, ni te lleva nada” (tomo la expresión de una amiga que define muy bien este momento). Otra expresiones del público que podría describir la experiencia son: “fue divertido, pero no entendí de que se trataba” “una buena obra dominguera”. 
El humor, el dinamismo y la fisicalidad de los intérpretes, lograron entretener y hacer pasar un rato divertido a los espectadores, quienes se mostraron irrazonablemente satisfechos. Sin embargo, el tono existencial y burlón de la pieza, que raya en el absurdo, no alcanza a articular un discurso, fue éste el que no alcanzó a nacer. Más de lo  mismo no es  mejor. Hubo poca danza y muchas ideas.                                                           -Sajid Rivas Ochoa


Hablamos con Marco Fonseca y mientras sucede el montaje de luces de su obra No/Nato, nos platica cómo es que inició en el teatro y en el soccer para después llegar a la danza buscando la fisicalidad que le faltaba. Menciona que su proyecto surge en el conservatorio de Costa Rica El Barco, donde conoce a Raúl y que juntos rolan en festivales de calle y salas. Todos estos viajes los llevaron a crear lo que más tarde veríamos en función.
La obra versa sobre el hecho de nacer hombre, la relación con sus padres y cómo viven la masculinidad. Me impacta el trabajo físico que desarrollan dentro de escena, nos dejan ver una obra con mucho ritmo, que conecta rápido con el público y que hace referentes a la danza que son muy divertidos, definitivamente actual.
La gente no se aburre dentro de la sala, el pulso vertiginoso nos hace ir de una imagen a otra, de repente está cachando un balde, de repente esta convirtiéndose un tigre y más tarde convirtiéndose en un hombre. Me hace pensar en cómo mi hermano se relaciona con mi padre y me genera un poco de tristeza.  Pienso que es una propuesta sincera para un festival de danza. Ellos, los Innato representan una fuerza que afirma la identidad de la danza en Latinoamérica llevando el teatro físico latino a salas en Europa, América del Norte y del Sur. Es un gusto ver propuestas de bailarines que son sus propias naves, sobre ellas visitarán el mundo entero.                                                  -Andrea Rivera


Fue Yo, colaboración creativa que incluye el trabajo visual y sonoro de Mario Villa, es una propuesta que indaga en las profundidades de lo humano, en lo hondo de nuestras conductas, en las sensaciones y en las energías  que el cuerpo expresa a través del movimiento. Fue Yo, es un acto vivo y bellamente humano, es una experiencia que no se filtra únicamente por la razón, sino también desde el sentir. Un lenguaje armoniosamente articulado, el espacio, las luces, el sonido, y una fina danza donde cada movimiento está cargado de intención. La obra aborda la situación relacional entre dos cuerpos que se encuentran y se transforman, al mismo tiempo que se atraen se repelen, se escuchan y se niegan entre sí. La interacción entre los cuerpos es una relación desgastada, inmersa en una inercia de apego y resistencia; posibilidad y esperanza, luchan por mantener tercamente los límites de su “Yo”, sin percatarse que nuestra naturaleza es otra, el tiempo y los encuentros nos modifican. El fino trabajo interpretativo de los artistas nos invita movernos en lo interno. Nos confronta, nos refleja. Nos invita a desplegar nuestro “Yo” por un instante para integrarlo lo que fuimos y  abrazar nuestro presente continuamente cambiante.

Fue una noche más de cuerpos en movimiento, fue una noche más para disfrutar de las diferentes expresiones de la danza.                                                          -Sajid Rivas Ochoa

Fue Yo
La Manga Video y Danza

Empezaré diciendo que esta función no me gustó. Como un espectador mortal ─que no conoce la larga trayectoria de estos maestros y haciendo uso de voces que no son mías pero con las cuales me identifico─ la obra Fue Yo, no me dejo ver la exploración de dos cuerpos con experiencia sobre un tema en el lenguaje universal de la danza. En su lugar me mostro dos cuerpos tensos y furiosos que visitaban el pasado ochentero en donde el tema no deja de girar sobre ellos, su interior y las relaciones de poder que podrían tener ambos,  plus un espectador artificial.
Este tipo de obras me hace reflexionar si es la danza el pretexto perfecto para llevar a cabo cualquier acto performático de larga duración. La obra tiene un ritmo constante y no podríamos no hablar de lo bien que estos profesionales generan estructuras que funcionan, pero el contenido me sigue pareciendo pretencioso. 
Lo que más me llamo la atención es que el resto de los espectadores que dormitaban ─jugaban con su celular o se veían entre sí─ ovacionaran esta obra al finalizar. Hubo muchos que decidieron partir antes de terminar la pieza, escuché al público revolverse entre sentimientos encontrados respecto a ella, si no te encanto, seguro la odiaste. En fin, esta celebración cumple su objetivo levantando grandes polémicas filosóficas.
-Andrea Rivera


Reseñas y notas de: Sajid Rivas Ochoa y Andrea Rivera 
Fotografía: Renata Perez
Alumnos de la tercera generación del Centro de Danza y Producción Escénica de Baja California.
"Todas las actividades de Lux Boreal y el Centro de Danza y Producción Escénica de Baja California, son apoyadas por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes"


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